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Telas para sublimar

Telas para sublimar, qué tela puedo usar?

Qué telas puedo sublimar?

Hoy en día muchas de las telas utilizadas para confeccionar productos que usamos diariamente se estampan. En el mundo textil existen infinidad de telas, pero no todas son estampadas de la misma forma. A menudo recibimos consultas respecto de qué tipo de telas se pueden sublimar. A continuación explicamos brevemente cuáles son telas para sublimar y vemos ejemplos y casos puntuales.
Telas para sublimar. Sublimado textil.

Las telas para sublimar deben tener alto contenido de poliéster.

Tipos de telas

Ya sean para productos íntegramente textiles o como componentes de otros productos, existen diversas formas de decorar las telas según su tipo. A grandes rasgos podemos diferenciar 2 grandes grupos de telas: las de fibras naturales (transformadas o no) y las de fibras sintéticas. Las de fibras naturales provienen de la naturaleza; tienen origen vegetal, animal o mineral. Estas fibras no pueden sublimarse, tienen otros procesos de estampado. A modo de ejemplo podemos nombrar: algodón, lana, yute, seda natural, lino, etc. Por otro lado se encuentran las telas de fibras sintéticas, producidas por el hombre. Dentro de estas telas, están las fabricadas con fibra de poliéster, que son telas para sublimar. Dentro del proceso de sublimación textil se puede utilizar únicamente telas con poliéster porque las tintas de sublimación solo se impregnan a este material.

Sin embargo, esto no quiere decir que las telas deben ser 100% poliéster. Muchas telas son producto de mezclas de poliéster con otras fibras. Incluso puede mezclarse poliéster con fibras naturales. Aun así, el resultado será bueno, siempre y cuando la tela sea mayoritariamente de poliéster.

 

Telas para sublimar

Una vez comprendidos los tipos de telas y sus diferencias a modo general, podemos hablar de telas para sublimar. Existen pocas telas que sean 100% poliester. Esto se da de esta manera, ya que mediante la mezcla de distintas telas se logran diversas propiedades y características. A modo de ejemplo, se puede lograr elasticidad, impermeabilidad o mayor resistencia térmica. Dentro de los tipos de telas que comúnmente se utilizan en sublimación textil podemos encontrar: Acetato, Acrocel, Arciel, Black Out, Bondeado, Chenille, Cordura, Deportivo Frisado, Dry Fit, Frisa Invisible, Gabardina de poliéster, Gasa, Jersey Set, Ketten, Ketten Frisado, Lycra, Microfibra, Microfibra Elastizada, Micropiqué, Modal, Neoprene, Panamá, Poliamida, Ribtop, Satén, Seda fría, Set de poliéster, Siré, Spun, Tafeta, Tela de avión, Tela de toalla, Tricot, Tropical Mecánico, Tul.

 

Características de las telas a sublimar

Un par de cosas importantes a tener en cuenta a la hora de la elección de telas para sublimar, son el color y la textura. En cuanto al color, es recomendable utilizar telas blancas o más bien de color claro. Esto es así debido a que la impresora de sublimación no utiliza tinta blanca. Es decir, el blanco no se puede sublimar ya que no existe tinta blanca de sublimación. Por lo tanto, mientras más claras sean las telas resaltarán en mayor medida los colores. No obstante esto, hemos hechos muchos trabajos de telas oscuras en los que se imprimen diseños más oscuros aún. En estos trabajos se logra un efecto interesante, desde lejos el diseño es casi imperceptible. Sin embargo, al acercase se descubre una especie de grabado que realza las telas.

Por otro lado, dependiendo de la estructura del tejido, si se trata de una tela plana o de punto vamos a encontrar distintas texturas. Esto influye ya que al tener una textura, la luz se reflejará de distinta forma a la de un tejido plano. Esto puede resultar en variaciones en los tonos o los colores que vemos luego de estampar la tela.

 

Friselina, un caso puntual

Un tema aparte es el caso de la friselina que en realidad se puede estampar por sublimación textil. Sin embargo, surge un problema con respecto al punto de fusión de este material. La friselina funde alrededor de los 140°C y, como hemos visto, se sublima a temperaturas cercanas a los 200°C, dependiendo la tela. Por lo tanto, la friselina no se podría sublimar de manera tradicional. Sin embargo, existe una forma de sublimar friselina. Consiste en bajar la temperatura por debajo del punto de fusión para resguardar la tela y aumentar el tiempo de exposición. De esta manera se logra una transferencia del diseño del papel a la tela. Pero atención, el resultado no será igual a las demás telas sintéticas que soportan mayor temperatura. Sin embargo, los diseños quedarán lo suficientemente bien, en tanto y en cuanto la calidad de los materiales y la descarga de tinta sean acordes.